Situación Actual

Las condiciones del campo

El estado del ecosistema

El campo de 260 hectáreas se encuentra en una transición crítica. Tras décadas de desmonte y sobrepastoreo, sumado a un gran incendio hace 20 años, la estructura de este Monte Chaqueño Serrano está fragilizada. La ausencia de los estratos altos —los grandes ejemplares de Quebracho Blanco y Algarrobo— deja al suelo desprotegido, sin su paraguas natural frente al sol y la erosión.

La crisis del agua y el suelo

La falta de cobertura vegetal ha generado un ciclo árido peligroso. Sin materia orgánica que retenga la humedad, las escasas lluvias erosionan el suelo en lugar de filtrarse. En verano, las temperaturas del suelo desnudo eliminan la microfauna esencial, acelerando un proceso de desertificación que parece irreversible sin intervención.

Biodiversidad en retirada

La fauna autóctona, como el Gato montés, la Corzuela y aves como el Rey del bosque, se han visto desplazadas hacia parches de vegetación cada vez más pequeños. Al perderse la diversidad de flores y frutos nativos, también perdemos a los polinizadores, rompiendo el ciclo de reproducción natural del monte.

El primer paso: El Santuario

Nuestra prioridad inmediata es el cerramiento perimetral. Actualmente, el ganado ajeno circula libremente, consumiendo cada brote nuevo que intenta nacer. El cerramiento actúa como una zona de exclusión necesaria: permitirá que las semillas nativas aún presentes en la tierra completen su ciclo de germinación y crecimiento sin ser depredadas, reiniciando así la sucesión ecológica.

Estamos a tiempo de revertir este proceso. Con el descanso adecuado y una gestión consciente, este territorio volverá a ser un refugio de biodiversidad

Sembramos vida. Regeneramos el presente. Protegemos el futuro.

Donar
Scroll al inicio